Transformative
Organizing
Conversations

Kit de herramientas para conversaciones políticas transformadoras con seres queridos durante las festividades

Conversaciones transformadoras sobre organización política

Se viene la temporada de fiestas y eso suele significar conectarnos con seres queridos. También suele significar conversaciones incómodas sobre temas delicados o difíciles. A veces, estas conversaciones pueden acalorarse y convertirse en discusiones a gritos que acaban en malentendidos y sentimientos heridos.

Esta guía te ayudará a mantener conversaciones productivas, en lugar de discusiones, con tus seres querides y te proporcionará puntos de discusión para desmentir algunos mitos comunes sobre algunos temas populares de esta temporada.

Mejores Prácticas:

Siente curiosidad por saber por qué este tema es tan importante para esa persona. En lugar de discutir sobre quién tiene razón, el objetivo es compartir las historias les unes con les otres y conocer de forma sincera los intereses, emociones y experiencias que motivan su postura.

Empieza por intereses y valores compartidos en lugar de argumentar tus posturas. Una posición es algo sobre lo que alguien ha tomado una decisión. Los intereses son el porqué, su motivación. Cuando las personas adoptan posturas, se dedican a defenderse en lugar de ser receptivas.

Escucha para aprender, no para discutir – auténticamente. Parafrasea para aclarar y reconoce lo que te están diciendo. La gente no estará dispuesta a entender tu punto de vista si no se siente comprendida.

Haz preguntas genuinas para comprender sus valores y compartir los tuyos. Saber que se persiguen los mismos objetivos, aunque no se esté de acuerdo en cómo alcanzarlos, puede atenuar las tensiones.

Mantente en sintonía con tus emociones y las suyas. Aunque no estés de acuerdo con lo que digan, reconoce y valida sus sentimientos.

El objetivo no es convertir a alguien. Se trata más bien de comprender mejor lo que motiva y es importante para la persona con la que habla, y de que tú compartes con ella tu punto de vista.

Errores Comunes:

Escuchar para recibir en lugar de preparar mentalmente su próximo ataque o argumento.

Liderar con estadísticas. En lugar de eso, centrarte en contar historias y compartir las experiencias que motivan tu perspectiva. 

Despreciar a las personas, juzgar o atacar su punto de vista. Se puede estar en desacuerdo sin dejar de ser cariñose y amable.

Mitos comunes sobre el robo organizado en comercios y los índices de delincuencia

Mito: Estamos gastando más dinero en la policía para detener el robo organizado en negocios y los robos comunes de “arrebato y robo” porque son los más perjudiciales que se producen en nuestra comunidad. 
Realidad: Si los recursos policiales se destinaran a los robos más perjudiciales, veríamos a muchas empresas enfrentarse a las consecuencias del robo de salarios (cuando les empresaries pagan mal a sus trabajadores). Les empresaries roban más de $2,000 millones de dólares al año a la gente de California. El robo de salarios es un problema mayor, pero no recibe la misma atención por parte de las fuerzas de seguridad porque las víctimas son trabajadores vulnerables con salarios bajos.

Mito: El robo en negocios está provocando el cierre de tiendas porque no es rentable operar en nuestra comunidad. 
Realidad: La mayor parte del inventario que falta en el sector minorista se denomina “pérdida desconocida”, porque a menudo lo roban les empleades y otras personas de la cadena de suministro entre el fabricante y el minorista. Los hurtos y otros robos representan menos del 1% del valor total de las ventas minoristas. Para que nos hagamos una idea, la pérdida desconocida cuesta menos de un millón por cada $1,000 millones que ganan los minoristas.

Mito: Los índices de delincuencia en los centros urbanos, incluido Los Ángeles, han aumentado de forma generalizada.
Realidad: Los propios datos del Departamento de Policía de Los Ángeles muestran que la mayoría de los delitos violentos han disminuido en los últimos años.

Mitos comunes sobre la fianza en efectivo

Mito: Sin fianza en efectivo, les delincuentes “violentes” o “reincidentes” serán libres de seguir cometiendo delitos sin ninguna consecuencia.
Realidad: Las investigaciones demuestran que las personas que pasan incluso un breve período en la cárcel, en lugar de ser puestas en libertad antes del juicio, tienen más probabilidades de cometer un delito en el futuro. Además, la eliminación de la fianza en efectivo no significa que les jueces no puedan detener a quienes consideren un riesgo para la comunidad o con riesgo a huir. 

 

Mito: Sin fianza en efectivo, no hay incentivo para comparecer ante el tribunal. 
Realidad: En los lugares donde se ha reducido o eliminado la fianza en efectivo, los índices de incomparecencia ante el tribunal son comparables o mejores para las personas en libertad previa a juicio. Esto se debe a que muchas personas que faltan a sus citas judiciales no están “fugadas”, sino que se enfrentan a obstáculos que dificultan su comparecencia ante el tribunal, como la imposibilidad de pagar por transporte, encontrar una guardería o faltar al trabajo.

 

Mito: Sin fianza en efectivo, aumentarán los índices de delincuencia. 
Realidad: Las investigaciones demuestran que los índices de delincuencia disminuyen en las jurisdicciones que han eliminado la fianza en efectivo. Cualquier aumento, como en Nueva York, no está relacionado con la reducción del uso de la fianza en efectivo.

 

Mito: La fianza en efectivo es un castigo.
Realidad: El propósito de la fianza ha sido históricamente un incentivo para volver a los tribunales, no un castigo. Además, las personas que son arrestadas y elegibles para la libertad previa a juicio (ya sea a través de fianza en efectivo u otros mecanismos de liberación) se presumen legalmente inocentes y no pueden ser castigades hasta que sean declarades culpables de un delito.

Mitos comunes sobre el consumo de sustancias y la salud mental

Mito: Sólo ciertos tipos de personas abusan de las sustancias.
Realidad: El consumo indebido de sustancias es frecuente en todos los ámbitos de la vida, independientemente de la raza, la situación socioeconómica, el género, etc. Sin embargo, muchas personas que consumen sustancias ilícitas pueden estar haciéndolo para automedicarse necesidades de salud mental no tratadas. De hecho, un estudio reveló que casi el 25% de las personas con depresión consumían sustancias para aliviar o controlar los síntomas.

 

Mito: Las personas que consumen sustancias indebidamente son delincuentes y deben ser tratadas como tales.
Realidad: La mayoría de las veces, la única persona perjudicada por el abuso de sustancias es la que las consume, pero al menos la mitad de las personas detenidas padecen problemas de consumo o de salud mental.

 

Mito: La única forma de reducir el consumo de sustancias es el encarcelamiento
Realidad: El encarcelamiento como consecuencia del abuso de sustancias no se traduce en una reducción de las tasas de abuso de sustancias, detenciones o muertes por sobredosis. Las personas que abusan de las drogas no están mejor atendidas en cárceles o prisiones. El tratamiento voluntario y basado en pruebas de los trastornos por abuso de sustancias es eficaz para reducir el consumo de sustancias, la delincuencia y la reincidencia, y ha demostrado ser más rentable que el encarcelamiento.

Recursos y lecturas adicionales

*Estos recursos están en inglés.